Tuesday, December 15, 2020

Las Mejores Canciones de 2020

 


25

Aunque ‘Lost In Yesterday’ no ha logrado el impacto comercial de ‘The Less I Know the Better’, sobrevive y sobrevivirá como una de las composiciones más populares y aceptadas de Tame Impala. Es la visión más comercial y bailable de un proyecto comúnmente conocido como «psicodélico» y «lisérgico» que ya no tiene miedo a ser comercial ni kitsch, como indicaba el propio Kevin Parker en una entrevista que le realizamos en Londres. Nos decía: «Siempre me he arrepentido de preocuparme demasiado por sonar azucarado. En trabajos anteriores me he arrepentido de rebajar ese tono «cheesy», de esconderme, de sonar menos revelador, menos grande… y en ‘The Slow Rush’ he querido dejar claro que ya no tengo miedo de esas cosas. Ha sido un ejercicio de no arrepentimiento. Sonar cursi es algo que tengo muy presente, pero ante todo intento simplemente seguir mi visión. Digamos que «one’s man cheese is another man’s crackers»».

24

Tanto en cuanto a sonido como en mensaje, en ‘The Steps’ destaca el empoderamiento de las tres jóvenes hermanas artistas. La letra de la canción, quién sabe si autobiográfica, es extensible a muchas mujeres que ven cómo tienen que lidiar con el mansplaining y los recelos que despierta en su propia pareja (masculina) que su valía destaque por encima de la de él. Por ahí van claramente los versos de su estribillo cuando cantan a coro: «Cada vez que creo que he estado dando pasos / Tú terminas enfurecido conmigo por crear un lío / No puedo entender por qué no me entiendes, cariño / Cada día que me levanto y hago dinero por mí misma, / y aunque compartamos cama, sabes que no necesito tu ayuda / ¿Lo entiendes? No lo entiendes, cariño». La canción no podía publicarse en otra semana que no fuera la del 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora.

23
The Weeknd

‘In Your Eyes’, uno de los mayores éxitos comerciales de 2020, es también un considerable temazo synth-pop de grandes influencias italo y guitarras a lo Chic que, como ‘Blinding Lights’, está co-escrito y co-producido por Max Martin y Öscar Holter. Sin embargo, ‘In Your Eyes’ no presenta la energía implacable de ‘Blinding Lights’, sino un sonido más melancólico comparable al de ‘Secrets’ o ‘I Feel it Coming’… y la sorprendente presencia de un solo de saxofón, el instrumento más ochentero que existe. Remezclado después con la participación de Doja Cat, ‘In Your Eyes’ es un clásico instantáneo en su versión original.

22
Delaporte

‘Clap Clap’ es otro de los pepinazos avanzados y constructivos de Delaporte, presentando un álbum que habla sobre revolverse contra el acoso y a favor de quererse a uno mismo. El tema se revuelve contra la opresión de los que pretenden maniatarnos («quieres hacerme callar, yo te quiero cantar») y coartar nuestra libertad (incluso se diría que ofrece cierta lectura político-social); pero ofrece un mensaje positivo, de orgullo ante la reacción: «construyo con lo que me dais / y bailo en tu cara».

21
Troye Sivan

Tan seguidor de ‘Dancing on my Own’ de Robyn como de ‘In the Air Tonight’ de Phil Collins, Troye Sivan da aquí con un excelente número de pop sintético que tiene su parte triste en lo lírico. El tema es un mar de contradicciones entre lo que nos dice y cómo nos lo dice. El bueno de Troye nos está contando lo duro que es ver a la persona deseada, esto es, el chico con el que ha roto, «en sueños». Pasamos de «pensé que sería obvio que no te aparecerías en sueños» a «pero sí te apareces en sueños, haciendo las cosas más duras». La música, en contraste, es todo euforia, mejorando la vena de synth-pop ochentero que ya le escuchamos en singles de años pasados como ‘My, My, My’.

20
Doja Cat

Convertida en viral en los primeros meses de 2020 por obra y gracia de TikTok, lo mejor de ‘Say So’ (y lo que puede hacer que su éxito no sea efímero y se extienda más allá de la citada plataforma) es que es una canción realmente atractiva. Detrás de su sensual y fresco retrodisco están, junto a la propia Amala Dlamini, Dr. Luke (bajo el seudónimo Tyson Trax) y su equipo, logrando un tema enormemente adictivo que bien podrían haber interpretado Ella Mai o incluso Bruno Mars. La clave está en ese gancho de su estribillo en el que Doja Cat que pide a un amigo que no se corte y «agarre su culo», porque va a ser correspondido.

19
Charli XCX

El sexo puede haber sido deprimente durante el mayor apogeo de la pandemia del coronavirus para media humanidad, pero no para Charli XCX. La cantante, que ha creado y publicado un disco durante la misma, estaba confinada con su pareja, con la que vivía una crisis, y al contrario de lo que ha pasado a mucha gente, la convivencia ha reforzado su relación. De esto habla ‘claws’, una declaración de amor en la que la artista repite hasta la saciedad: «me gusta, me gusta, me gusta todo sobre ti», además de insistir: «me gusta cómo piensas, me gusta tu sonrisa, me gustan tanto tus ojos que podría morir».

18
Megan Thee Stallion, Beyoncé

Si ‘Savage’ ya era icónica por su estribillo «I’m a savage / classy, bougie, ratchet / sassy, moody, nasty» y por ese hipnótico acorde de piano cuyas notas suenan caras y pesadas como el diamante, su remezcla con la participación de Beyoncé, implicadísima para dotar a la composición de una forma más convencional, la convertía definitivamente en un clásico del inicio de década, pues mejoraba a todas luces la grabación original transformándola prácticamente en una canción nueva. Con razón, ‘Savage Remix’ ha dado a Megan este año su primer single número 1 en Estados Unidos.


Con un imperdible vídeo homenaje al country pop de Shania Twain, la Lady Gaga de la era ‘Joanne’, Carrie Underwood o Christina Aguilera, ‘You Should Be Sad’ se presta al baile, pero a la vez tiene una melodía elaborada y bonita. La producción de Greg Kurstin –que, de forma significativa, se encargó en el estudio de tocar cada uno de los instrumentos, incluidas esa lap-steel guitar de fondo y la distorsionada del solo– es exquisita en su forma de fundir en ella clasicismo y modernidad, salpicada tanto de autocoros como de ad-libs susurrados, propios del hip hop o el R&B. Es, además, una de las letras más crudas de ‘Manic’… y ya es decir. En esta en particular desnuda las debilidades emocionales de su expareja sin piedad.


Una de las canciones fundamentales en el último disco de Claire Boucher, ‘Delete Forever’, sorprende por su sonido orgánico, mientras su letra denuncia la «crisis de los opiáceos». Inspirada en ‘Wonderwall’ de Oasis, como es evidente por su melodía de guitarra, la balada comienza hablando de cosas «de las que no puedes escapar» y conviertes en «demonios» e incluye menciones a la «mala suerte» o a encontrarse «muy abajo», para después incorporar un banjo y también una especie de trompeta. Impresionante también su video-cuadro, con Grimes sentada en el trono de un escenario imaginario.

15

El enésimo macrohit de Bad Bunny trata el empoderamiento femenino desde el punto de vista de una mujer que busca autonomía total en la discoteca, y Benito decide interpretar a este personaje también en su videoclip, disfrazándose de mujer para defender el lema «ni una menos» presente en dicho vídeo. O de varias mujeres, porque le vemos embutido en un traje de látex rojo, ligero en un «outfit» floral veraniego o «perreando» en la discoteca consigo mismo. El vídeo es una sucesión de escenas delirantes que tampoco dan tregua cuando aparece Bad Bunny encadenado en un ring inundado.


‘Never Come Back’ aparenta sencillez, pero a la vez se percibe cómo Caribou juega sobre una estructura básica, tanto con las percusiones y pianos como con un segundo estribillo (ese, no menos enigmático, que dice «Nunca puedo olvidarlo / prométeme que no te arrepentirás / Tú y yo estábamos juntos / incluso aunque nos conocíamos mejor»). E incluso se percibe, en esa outro en fade out, que tenía alguna que otra línea melódica más en la que trabajar, como ha acostumbrado en este último álbum, pudiendo haber prolongado sus cinco minutos otros cinco más. Pero como está, ya es gloriosa.


Tras su apariencia sonora tirando a luminosa, este ambiguo título condensa una letra que reflexiona sobre cómo nuestra personalidad evoluciona a lo largo de la vida incluso cuando creíamos conocernos perfectamente, quizá inspirada también por la nueva vida que ha emprendido Sondre Lerche en Los Ángeles después de diez años viviendo en Nueva York. Así, partiendo de la idea de «qué pasaría si hubiera más versiones nuestras por ahí, espiando a nuestro yo percibido como auténtico», el clip que ha dirigido Jon Danovic para la canción presenta a Sondre espiándose a sí mismo, observándose y persiguiéndose a cualquier paraje por remoto que parezca.

12

‘In Spain We Call It Soledad’ comienza como un spoken word, está trufada de frases tan de nuestros pueblos como «ay, qué desastre», «me desangro, llama a alguien» o «te quiero, pero ay, que me muero», solo que en Spanglish; mientras que la música parece más bien en sintonía con Yelle y Delaporte o proyectos de electro tan olvidados como Begoña o That Girl with the Dark Eyes. Superando cualquier tipo de comparación, ‘In Spain We Call It Soledad’ va añadiendo capas y capas, préstamos de diferentes subgéneros de la música electrónica, más o menos deep, cosmic y trance, por momentos se convierte en una canción palmera, y cuando te pensabas que la grabación no se podía volver más locatis, Rigoberta Bandini se arranca a chillar palabras de amor a Mónica Naranjo, tal cual.

11
Perfume Genius

La canción más pop de la carrera de Mike Hadreas, ‘On the Floor’, se inspira abiertamente en éxitos de los 80 como ‘Girls Just Wanna Have Fun’ de Cyndi Lauper o ‘True Blue’ de Madonna, hasta el punto de dar lugar, poco después de su lanzamiento, a un remix a cargo del productor especializado en dar una pátina ochentera a sus creaciones, Initial Talk, quien ha remezclado a gente como Dua Lipa o Kylie Minogue. Este fondo luminoso sirve a Hadreas para, en la letra, cuestionarse qué emociones humanas menos amables que el amor se manifiestan en un «crush», un enamoramiento desaforado e instantáneo.

10
Kelly Lee Owens

Las dos partes de ‘On’ reflejan «la triste aceptación de la verdad y después la feliz liberación de las secuelas que quedan de eso. Esto puede percibirse en la producción y los arreglos del tema, la primera mitad sónicamente conecta con las revelaciones interiores y la segunda mitad con la liberación en acción». Por tanto, una producción en su primera mitad entregada a un onírico dream pop, conectado también con el pop sintético de Labrador Records, en el que la escuchamos decir: “esto tiene que seguir adelante / a mi manera, estoy pasando página”. Y después, el pasaje instrumental, a medio camino entre el techno más melódico, y la indietrónica de gente como Postal Service.

9
Residente

Compuesta y producida en solitario por el propio René Pérez Joglar, ‘René’ es un tema rapeado de más de 7 minutos con una instrumentación mínima, comenzando por unos acordes de piano que después mutan en cuarteto de cuerdas. Lo más parecido a un gancho es cuando dice «Ya no queda casi nadie aquí, / A veces ya no quiero estar aquí. Me siento solo aquí, en el medio de la fiesta. Quiero estar en donde nadie me molesta, quemar mi libreta, soltar mi maleta. Quiero llamar al 7550822, a ver quién contesta». Es, al parecer, el número de teléfono de su casa familiar en San Juan, Puerto Rico, como símbolo de anclaje a sus raíces en este tema confesional en el que, ni más ni menos, narra su historia sin filtros. Una fantástica combinación de emoción visual, lírica y musical que no podía acabar de otra forma que con lágrimas… y no solo son las del propio Residente.

8
Miley Cyrus

Completamente a favor de este frenesí synth-dance pop 80s/90s que asola a las grandes figuras del pop actual, de The Weeknd a Lady Gaga pasando por Dua Lipa y hasta por Sufjan Stevens. Miley Cyrus no es inmune y regresa con un ojo puesto en la Madonna más clásica (uno de sus estilismos recuerda una barbaridad al que lucía la Ciccone en ‘Open Your Heart’). Sedoso y con guiño al ‘In the Air Tonight’ de Phil Collins incluido, a ‘Midnight Sky’ se le notan mucho las ganas de convertirse en un pelotazo inmediato. Cuesta un poco entrar en él, pero también es verdad que las escuchas repetidas hacen que ‘Midnight Sky’ crezca, como prueba su recorrido por las listas de éxito.

7
Triángulo de Amor Bizarro

Guiado por un riff muy The Cure y unas guitarras un tanto Smiths, el tema es uno de los más pop de toda su carrera, en competencia con ‘Baila Sumeria’, ‘El fantasma de la transición’ o ‘De la monarquía a la criptocracia’. Rodrigo es quien canta esta vez y no Isa, en un tono distinto al habitual que le acerca más a bandas de los 80 como La Dama Se Esconde o Golpes Bajos. En cuanto a la letra de la canción, se trata de una atractiva invitación a seguir el camino del mal, aunque se cumplan 40 años («bienvenido a los 40, deja ya de llorar»). El texto invita: «Deja el trabajo y a los niños / vuelve al tabaco, mantén la dignidad una noche más» y «no abandones a tus amigos, vuelve a la droga». «No te arrepientas (…) No me arrepiento de nada» es su estribillo. Un himno más claro que el agua.

6
Lady Gaga

Al margen del alcance de la filtrada ‘Stupid Love’ y ‘Rain on Me’, hay una serie de canciones en ‘Chromatica’ que desde el principio estaban llamadas a ser favoritas de sus fans, y entre ellas estos destacaban desde el principio ‘911’. Se trata de un medio tiempo electro que conecta muy directamente con la era ‘The Fame’, con la que conocimos a Lady Gaga y con la que identificábamos genuinamente a la cantante antes de virar hacia otros estilos. Por aquí, ahora sí, los seguidores de Kylie, de ‘Fever’ al infravalorado ‘X’, pueden asomarse (especialmente los de ‘Speakerphone’) y también los de la Britney Spears más robótica, la de ‘Blackout’. Lady Gaga explicaba que este es un tema sobre un antipsicótico que toma. «Y es porque no siempre puedo controlar las cosas que hace mi cabeza. Lo sé. Y tengo que tomar medicación para impedir que ese proceso ocurra». La cantante se postula como su “peor enemigo” “desde el día que nació” en el estribillo, pero utiliza, como en el resto del disco, la pista de baile como válvula de escape. “No quiero verme llorar más”, se propone en este tema de espectacular videoclip.

Saturday, December 12, 2020

Dorian y Pimp Flaco reivindican la bisexualidad en ‘Dual’

 









Dorian y Pimp Flaco han sorprendido este viernes con una alianza que no habíamos imaginado ni cuando preguntamos a la banda por el antes llamado trap. Por si fuera poco enfrentarnos a una de las canciones más disco-house que han firmado tanto unos como otros, el tema habla de la bisexualidad, mientras su vídeo va más allá en su planteamiento de la diversidad. “No identificarme en ningún sexo” es la reivindicación de una de las personas protagonistas.

La canción se llama ‘Dual’, pues habla de una chica cuyo «horizonte es dual», que «sabe explorar, 360 para amar», y a la «le da igual» que «lo dulce acabe siendo sal». Detrás de un estribillo demasiado repetitivo y hasta un poco feísta en la incorporación de una palabra tan inelegante en la música pop como «ladrar» («le da igual lo que digan, le da igual lo que ladren»), se esconde otra de las canciones inmediatas y recordables de Dorian (y Pimp Flaco), en este caso más cerca por ejemplo de ‘Guerrera’ de Dellafuente con C. Tangana que de su propio repertorio.

Oficialmente, Marc Dorian explica que ‘Dual’ va sobre «el derecho a hacer lo que cada cual considere oportuno con su vida sexual y sentimental. En el siglo XXI nuestra sociedad no puede dar un solo paso atrás en esta materia. No obstante, por desgracia todavía queda mucho por hacer». La nota de prensa reivindica que «la existencia de personas bisexuales es cuestionada e incluso en ocasiones negada», por lo que la chica protagonista «reclama la necesidad de vivir libremente en todos los ámbitos de su vida, ajena a la mirada y las opiniones de los intolerantes».

Respecto a la colaboración con Pimp Flaco, Marc ni siquiera se ve en «escenas distintas». “Nos parece una tontería que a Dorian y a Pimp Flaco pudieran encasillarnos en escenas distintas. Nosotros escuchamos todo tipo de música a todas horas y trabajar con Dani en el estudio ha sido la cosa más natural del mundo”. Belly añade: «Admiramos mucho el trabajo que viene desarrollando Pimp Flaco desde hace años. Tiene una gran intuición y mucho olfato compositivo. Nos entendimos fácilmente porque trabajando es muy espontáneo, y la espontaneidad es una de las claves para que una canción sea especial”. Dorian están ya trabajando en un nuevo álbum que sucede a ‘Justicia universal‘ y que saldrá ya obviamente en 2021.

Finalmente, esto es lo que Marc nos contaba en 2018 sobre la música de Bad Gyal o C. Tangana: «La estructura de la canción pop está cambiando, se está deconstruyendo. Se están haciendo grandes éxitos dentro y fuera de España que se están quedando en la mente de la gente y que no responden a la estructura clásica de estrofa, estribillo, puente. La parte más reconocible es un riff de vocecillas o trompetillas, como en ‘Lean On’. Yo lo celebro, el pop tiene que ser algo que evoluciona, que muta, se están abriendo otras maneras de hacer canciones populares, claro que sí».


Friday, December 11, 2020

Shawn Mendes - Wonder

 











En esta vida tuve que reseñar los discos de Shawn Mendes y solo puedo dar gracias por que cada uno de ellos haya sido un poco mejor que el anterior. Lejos quedan los días en que, de vuelta a casa después de una noche de fiesta, afectado por una resaca horrible, en un taxi salió ‘Treat You Better’ y casi acaba conmigo. El artista canadiense ha sabido madurar con el paso del tiempo y lo mejor de todo es que solo tiene 22 años.

‘Wonder’ es un nuevo paso hacia la madurez musical de Shawn al contar con la producción de, entre otros, Kid Harpoon, quien, antes de triunfar gracias a su trabajo en ‘Fine Line‘ de Harry Styles, había colaborado en álbumes de Florence + the Machine o Portugal. The Man. Por momentos, el sonido ensuciado de guitarras y baterías de ‘Wonder’ recuerda a los segundos, como en el góspel-pop eléctrico de ‘Higher’, pero las referencias pueden ir de las armonías del pop de los 60 a los ritmos de Tame Impala incluso dentro de una misma canción, como sucede en la fantasía de ‘Dreams’.

El primer sencillo de ‘Wonder’ ha sido el tema titular, en el que Shawn se pregunta si «está siendo auténtico» debido a que se siente «condicionado» por su fama («me pregunto si mis amigos se olvidarán de mí») y por la percepción que el público tiene de él. Es un tema intenso, dramático, que parece tomar ideas de Coldplay y Arcade Fire para terminar armando una composición bastante propia del canadiense. De hecho, si hay que buscar una personalidad en estas canciones es posible encontrarla en el gusto de Shawn por el drama, pero también por las melodías ñoñas y relamidas, que ya venían de serie, no son culpa de Camila Cabello. Así, ’24 Hours’ vuelve a ser una tierna balada sobre echar de menos a la persona amada, no apta para alérgicos al exceso de azúcar.

También son iluminantes las letras de ‘Wonder’ a pesar de que la emoción de todos sus temas suene bastante calculada. La presión de la fama preocupa al canadiense y el álbum arranca con una «intro» en la que Mendes dice tener «un millón de caras» pero solo una conocida por el público. Esta balada al piano co-escrita por Tobias Jesso Jr es carcomida más tarde por un nubarrón de sintetizador que nos advierte de que ‘Wonder’ no va a ser otro disco mono de Shawn Mendes. En el aguado rock psicodélico de ‘Call My Friends’, de cautivador estribillo, Shawn expresa cuánto de menos echa a sus amigos de siempre, enterneciendo con frases como «no me quiero perder otro cumpleaños». En este sentido, el artista patina asociándose en ‘Monster’ con un Justin Bieber que lleva un año obsesionado con ir dando penita allá por donde va (y lo peor es que le está funcionando).

Quizá el highlight de ‘Wonder’ es que claramente busca sorprender, aunque esa sorpresa también suene diseñada en un laboratorio. Algunas canciones empiezan pareciendo una cosa para después transformarse en otra: ‘Song for No One’, con Shawn cantando en una mañana de resaca (como la mía en aquel taxi), escala de la intimidad folki a la intensidad del blues-rock, y ‘Looking Up the Stars’ no se conforma con ser otra baladita al piano más y apuesta por terminar aporreándolo cual canción de Elton John. En general, le salen mejores canciones cuando se centra en un solo estilo: le sienta bien tanto el disco-soul de ‘Teach Me How to Love’ como el pop más clásico de ‘305’. Pero al menos hay que elogiarle por no querer estancarse en las moñerías de siempre. La balada navideña con Camila haremos como que no existe.



Thursday, December 10, 2020

Taylor Swift publica esta noche nuevo álbum, ‘evermore’

 












Taylor Swift anuncia nuevo álbum nacido de las mismas sesiones en las que se creó ‘folklore‘, su álbum publicado hace apenas unos meses. No, el de Avalanches ya no va a ser el lanzamiento internacional de este viernes: ‘evermore’ sale esta misma noche con colaboraciones de The National, Bon Iver y Haim. Contiene un total de 15 canciones -17 en la edición de lujo- y el vídeo del primer single, ‘willow’, se estrenará de manera simultánea al álbum.

La misma Taylor llama ‘evermore’ la obra «hermana» de ‘folklore’ y explica su razón de ser: «Desde que tenía 13 años me ha emocionado la idea de cumplir 31 porque es mi número de la suerte pero escrito del revés, y esta es la razón por la que quería sorprenderos con un nuevo disco. Siempre habéis sido muy cariñosos y atentos en cada uno de mis cumpleaños y esta vez pensé que quería daros algo de vuelta». La autora de ‘Lover‘ cumple 31 años el próximo 13 de diciembre.

En otro post, Taylor recuerda las sesiones de composición de ‘folklore’ y señala: «(mis colaboradores) y yo no podíamos dejar de escribir canciones. Nos encontrábamos en una encrucijada: o bien volvíamos atrás o bien nos adentrábamos más en la profundidad del bosque, y escogimos lo segundo». La autora de ‘august’ indica que, normalmente, cada uno de sus trabajos ha representado una «etapa» diferente, separada la una de la otra, pero que con ‘folklore’ no ha sido así: «haciendo estos discos he sentido que volvía a algún lugar, no que se iba de él». En ‘evermore’ vuelven a estar presentes Aaron Dressner de The National, Jack Antonoff, Justin Vernon (Bon Iver) y «William Bowery», el alias de su pareja, el actor Joe Alwyn.

No está de más recordar que ‘evermore’ es el tercer disco de Taylor Swift en poco más de un año: antes de ‘folklore’, en 2019, llegó ‘Lover‘, un trabajo que recibió críticas encontradas pero que generó los éxitos ‘ME!’, ‘You Need to Calm Down’ y el tema titular y que su autora siguió promocionando hasta principios de 2020, cuando se transformaba en hombre en el vídeo de ‘The Man’ aunque ya casi nadie se acuerde.

Hace unos días, la artista estrenaba película con grabaciones en directo de ‘folklore’, cuyo audio también puede escucharse por separado. Como veis, al final aquel mensaje en el que Taylor comunicaba no encontrarse haciendo nada en ese momento, ha vuelto a dirigirnos a un nuevo álbum de estudio de la artista. ¿Se convertirá en tradición?


Wednesday, December 9, 2020

Los misteriosos SAULT saben: más libertad y menos «héroes»

 










SAULT es un misterioso colectivo british que se resiste a interactuar con la prensa o a través de las redes sociales, lo que no les ha impedido publicar 4 álbumes en el último año y medio, como son ‘5’, ‘7’, ‘Untitled (Black Is)’ y ‘Untitled (Rise)’. Con este último han vuelto a conseguir críticas excelentes, Alexis Petridis en The Guardian les dio las 5 estrellas, y ya han copado la lista de lo mejor del año para Rough Trade, además de aparecer en las tablas de lo mejor del año de Stereogum y Mojo.

Una de las mejores vías para meternos en el mundo de SAULT es la hermosísima ‘Free’, un tema en el que vuelven a hablar de la libertad, de la misma manera que muchas de sus otras canciones apelan a la discriminación racial. Los créditos nos muestran acreditados en esta pista a Dean Josiah Cover y Cleopatra Nikolic, mientras en otras aparecen nombres como Melisa Young y Kadeem Clarke; y la producción se atribuye a Inflo, a quien conocemos por su trabajo para gente tan distinguida en el pop británico más sibarita como Little Simz y Michael Kiwanuka.

‘Free’ muestra una de las caras más amables de SAULT, con un punteo clásico que emparenta al colectivo con el funk de los 70. Chic, James Brown y Marvin Gaye pueden venir a la cabeza, pero a la vez sin descuidar una melodía pop que habrían podido presentarnos por ejemplo Saint Etienne en los tiempos de ‘Finisterre’. La letra, repetitiva, clara y decidida, apela a la independencia y al empoderamiento, a la autosuficiencia, por encima de héroes que salven a la vocalista: «no necesito ningún héroe / aunque me guste tu estilo (…) porque te necesité ayer / pero no estuviste ahí». Un pequeño clásico de estos tiempos que tanto huyen de la toxicidad, y que no pierde valor por el hecho de que posiblemente jamás vayamos a presenciarlo en directo.


Tuesday, December 8, 2020

Yelle - L’Ère du Verseau

 











6 años han tardado Yelle en superar el fiasco que supuso su colaboración con Dr. Luke. ¿O el trauma ha sido solo nuestro? Evidentemente el productor de Katy Perry no tenía mucho que aportar a un proyecto genuino, que se había curtido a sí mismo, más francés que un croissant, y ‘Complètement Fou‘ no fue ni un éxito internacional ni tampoco precisamente su mejor disco sino todo lo contrario. La gracia de Yelle era su espontaneidad, sus percusiones viscerales y, más que los grandes escenarios, las salas de tamaño medio a rebosar de gente sudorosa. «Yelle regresa al país» es el título del reportaje sobre este álbum que ha hecho Le Monde, siendo esta una buena noticia para todos.

En este lapso el grupo de Julie Budet y Jean-François Perrier (GrandMarnier), con la colaboración también en co-autorías de Tanguy Destable, ha publicado varios singles, como ‘Interpassion’ o ‘Romeo’, pero es el formato largo en el que se termina de entender lo en forma que está la banda. Ya no les salen canciones tan directas como la adaptación de ‘A cause des garçons’ o ‘Ce jeu’. Ahora se les da mejor amasarlas con tranquilidad, para que al final les crezcan, como sucede en este álbum por ejemplo con ‘Peine de mort’, un tema que decide levantarse hacia el final tras pasar un par de minutos haciendo cosquillas. Cosas de la madurez, supongo, algo poco deseable para un proyecto hedonista como el suyo. Por suerte, Yelle siguen siendo los mismos de siempre en todos los sentidos, por mucho que las producciones sean algo más sofisticadas y menos obvias.

‘L’Ère du Verseau’, «La Edad de Acuario», vino presentado por un single que hacía tan poca pupa como ‘Je t’aime encore’, un tema que comenzaba con un piano lánguido que ni ‘Pyramid Song’. Parecía que en cualquier momento podía explotar como un piano-house de The Rapture… pero no. Es, a la larga, una buena canción de Yelle, ambigua en su cometido, pues suena como dedicada a alguien con quien has pasado mucho tiempo sin darse la persona cuenta de lo que tiene delante, y a la vez pretende ser una misiva a Francia, donde el grupo no termina de ser precisamente un superventas tamaño Indochine, pese a la considerable repercusión internacional que han tenido. A diferencia de estos, Yelle tienen muchos más fans en México, Los Ángeles, Chicago y en la pequeña Estocolmo que en Lyon o Burdeos (o Bruselas).

Y lo mejor es que el grupo mantiene bastante intactas sus herramientas de conquista. La mejor canción del álbum es ‘J’veux un chien’, una producción sofisticada, en la línea del synth-pop más sugerente (de Röyksopp a Jarre) que va armándose hasta gozar de su clímax. Budet nos está cantando que quiere «un animal, un perro, un animal que le haga bien», solo para «ser su perra también», como en aquel grandioso meme del año pasado, que tanto se ha imitado. Más obvio es el sencillo ‘Karaté’, de percusión loca marca de la casa y efluvios de acid, electro y deep house. El tema, un «grower», recuerda a los tiempos desafiantes de ‘Je veux te voir’, en la que ridiculizaban a un rapero por tenerla pequeña: aquí retan a alguien que cree que lleva un kimono de pelea, pero está en pijama.

Frente a una zona media en la que escuchamos una adaptación llena de cacharrería de Tony Hymas sobre la vida de gira (‘Mon beau chagrin’), una juguetona ‘Vue d’en face’, la medio oriental y mística ‘Menu du jour’ y la machacona ‘Noir’, canciones como propias de la Róisín Murphy menos accesible, también un referente en estilismos; llaman la atención más bien el comienzo y el final del álbum. ‘Emancipense’ es un techno de coros afropop que recuerda el poder de la pista de baile («tienes la oportunidad de ser tú mismo cuando bailas»), y las dos últimas canciones están entre lo mejor que han firmado Yelle. La mencionada ‘Peine de mort’ «abole la pena de muerte, pero no los colores» en un tema que se postula a sí mismo como «hot» desde una posición un tanto «stalker»: “haces deporte, lees, haces muchísimas cosas / ves a muchos amigos pero nunca llegas tarde a casa”, dice antes de un minuto y medio final electrizante. Y la final ‘Un million’ es un descubrimiento, una de las canciones más poéticas de Yelle, martilleante como un hit de Art of Noise, un cruce perfecto entre una producción de The Knife y una trance de Rihanna (versionado por The xx). «He encontrado mi alma… bajo una manta», concluye el álbum, y no podemos estar seguros de tal lugar, pero sí del hallazgo.



Seis: «La idea era descansar de nosotros»

 







Este domingo se publicó ‘6’, el primer disco de Seis, este misterioso proyecto que ha venido dando que hablar durante los últimos días en las redes sociales. Yuliano Acri, Guillermo A. Rodríguez y Robertino Franc -muy crecidos tras publicar discos en solitario este año– llegan a su primera entrevista algo nerviosos, y sin planear bien lo que van a contar sobre su génesis y sobre su historia: no terminan de ponerse de acuerdo sobre si decidieron montar un grupo o que funcionaron muy bien trabajando en conjunto. Lo seguro es que algo muy diferente a sus respectivos proyectos ha surgido por el camino, y también a las colaboraciones que han realizado en el pasado. Hablamos con ellos en exclusiva.

¿Por qué habéis optado por este secretismo y crear un hype en redes sociales, en lugar de explicar quiénes erais desde el principio?

GR: «Nada de eso fue intencional, de hecho no supimos realmente quiénes éramos hasta el cierre definitivo del álbum. El propio proceso de creación fue mutando y sumando nuevas voces hasta último momento».
YA: «Fue un secreto para nuestros amigos y familia. Queríamos tener el disco primero, y no hacer el típico anuncio, la foto, un par de singles. Eso le da un valor extra a publicar todo junto ahora».

¿Cómo surge el disco?
RF: «Casi por generación espontánea, y un poco conceptualmente también. Recuerdo que Yul sugirió desde el principio arrancar cada canción con una afinación determinada de guitarra española, aunque luego se desestime este comienzo. Mirando hacia atrás fue clave este punto de partida.».
YA: «Trabajábamos una canción entre Guille y Robert (Todas las sombras) y sentíamos que no encajaba en ninguno de nuestros proyectos, y resultó más divertido alejarla completamente. Así surgió lo de incluir gitanas sampleadas de Instagram y la idea de sumar partes sin límites.».
GR: «En mi caso surge del prejuicio. Había muchos guiños a estilos que siento muy ajenos a la música que escucho y disfruto. Enfrentarlos y superarlos hizo que hoy valore y aprecie mucho más este álbum que discos propios.».

Rodríguez: «Enfrentar estilos que siento ajenos hizo que hoy aprecie más este álbum que discos propios…»

No hay autorías aclaradas en los créditos del CD. ¿En qué creéis que se va a equivocar la gente al asociar una canción a cada cual?
YA: «En algunas canciones el germen fue mío y luego cantadas por otros artistas, en otras solamente organicé las partes o hice letra. Quienes nos conocen podrían llegar a identificar autorías pero justamente la idea era salirnos hasta de nosotros mismos.» 
GR: «Si se equivoca está buenísimo, sino también».
RF: «Probablemente se equivoque en todo. Es difusa su presentación y eso lo hace atractivo».

Entiendo que el concepto «álbum» era importante para vosotros, porque lo sacáis de golpe…
YA: «Me gusta la frescura de componer un tema y publicarlo al toque pero sentía que para darle sustancia al proyecto necesitaba tener cimientos sólidos. Empezaron a funcionar la sinergias del tipo 'esto cantalo vos que cambia todo' o 'hacele una parte más' y entendimos que estábamos conectados para terminarlo».
RF: «El ida y vuelta entre las partes fue veloz e inspirado. Hubiese sido una estrategia innecesaria entregarlo por partes».
GR: «De golpe vino, de golpe se tenía que ir».

Todo el disco tiene un ambiente flamenco, realmente, no solo ‘Los sueños’. No sé qué habéis estado escuchando…

GR: «Nunca escuché detenidamente flamenco, menos lo iba a hacer ahora. El contrapunto flamenco lo incorpora Yul a través de unos samples que en un principio realmente nos descolocaron».
RF: «Hay un resurgir de la música flamenca desde el pop mainstream. Hoy en día es difícil no encontrarlo en el aire. Tal vez lo imprevisible, en este caso, sea rescatarlo desde el under de Buenos Aires».
YA: «Siempre escucho grupos y solistas españoles pero no necesariamente fueron influencia. Me gustaba tanto el rumbo ingénuamente flamenco que más bien escuchaba cosas para alejarme, como Beck, Charlie XCX o Panda Bear».


Acri: «Escucho siempre música instrumental y robo lo que me parece interesante.»

En «El templo» y «Todas las sombras» os recreáis especialmente en largos pasajes electrónicos… Igual os ha dado por el ambient…
YA: «Música instrumental sí que escucho siempre y robo todo lo que me parece interesante. Desde Boards of Canada y Richie Hawtin hasta salsa cubana. Muchas veces donde parece que no hay una canción es donde más cosas pasan; se desplazan los sonidos, entran percusiones o muta la armonía de manera más libre.»
RF: «Hay un sentimiento de liberación que atraviesa el álbum. Canciones que emergen desde lo lúdico. Se percibe en cómo se transitan distintos estilos, en la diversidad de elementos que instrumentan las canciones, las múltiples colaboraciones y por supuesto las letras también».

Seis es bastante distinto a vuestros proyectos en solitario…
GR: «Gracias, era la idea»
RF: «Por suerte, descansamos de nosotros»
YA: «Por eso vimos que esta música no era para ninguno»

«Vamos a abrir el juego para que todos los que queramos escriban lo que les pasa con estas músicas»

En ‘6’ encontramos claves, fronteras, hikikomoris… Todas estas contraseñas y misterios los encontramos en todo el proyecto. ¿Cómo ha evolucionado desde que empezó?
YA: «'Una clave" tiene bastante de canción italiana de los 60s, por eso se me ocurrió dársela a Marcelo 'El Tano' Zeoli. Él pone la primera estrofa y los estribillos, y Guille recoge el testigo para terminarla. Ahí es cuando nace Seis de verdad. Vamos a abrir el juego para que todos los que queramos escriban sobre lo que les pasa con estas músicas».

Hay voces de chicos de chicas en todo el disco, el ente que vendéis es mixto…
YA: «Vendemos sensibilidades».

Franc: «Todos colaboramos de forma fluida gracias al confinamiento»

¿En qué ha afectado el confinamiento?
GR: «En todo. En la manera de grabarlo, de componerlo, de comunicarnos. En este caso a través de la intimidad que cada uno a la distancia fue imprimiéndole a las canciones».
YA: «Puede que en el audio obtenido. Todas las voces fueron cantadas en casas, algunas más equipadas que otras; Marcelo Zeoli tiene un estudio, Nina Polverino tuvo que meterse dentro un placard, Daniel Melero cantó con el mic en mano, como un concierto. Y con los instrumentos lo mismo. Hasta el mastering decidimos hacerlo en casa de Robertino».
RF: «No hubiese sido posible sin el confinamiento. Tengo la intuición de que todos los que participamos pudimos colaborar de forma fluida gracias a estar en esta situación».



¿Respecto a la presentación en vivo?
YA: «La idea no fue pensada para vivo porque no vamos a coincidir todos, especialmente con Nina que vive en España. Pero no sabemos bien qué puede pasar, con esto ni con el mundo en general. De momento una canción llevará visuales de Gabriel Rud, además del fantástico arte del disco que hizo Christian Palma».
RF: «Me hace muchísima ilusión poder imaginarlo, aunque parece lejana la posibilidad de que suceda».
GR: «Por lo pronto hay ganas de juntar nuestras criollas a tocar un rato» 

¿Qué expectativas tenéis?
GR: «Que se escuche en la cena de este notable Fin de año y que al fin les pueda gustar a mis padres».
YA: «La ilusión de que llegue a gente que lo valore, porque fue hecho con mucho amor, pero con cero pretensión comercial. De hecho si había algún posible hit, fue saboteado».
RF: «Ojalá logre transmitir la esencia que lo forjó».


«Fue hecho con mucho amor pero con cero pretensión comercial. Los 'hits' fueron saboteados»

El caso es que hay un componente español que es difícil de ignorar…

RF: «Por supuesto. Todo nace de ahí».
YA: «Es por la falta de censura. Acá entraron cosas que no me hubiera animado como solista, de hecho es la primera vez en veinte años que tengo una explicit lyric, pero claro, fue fácil porque la hice cantar por otro».
GR: «Tal vez el álbum físico venga acompañado de una buena tortilla de patatas, hecha por nosotros mismo, por supuesto.».